La secuencia real de una ruta puerta a puerta
Antes de reservar espacio en buque hay que ordenar la información del embarque. Esta es la cronología que seguimos con cada pyme exportadora, desde la primera llamada hasta el aviso de salida del contenedor. No es un proceso lineal: hay etapas que se traslapan y otras que dependen de terceros, como la aduana o la naviera.
Día 1 al 3: levantamiento de datos
Revisamos qué vendes, en qué volumen, con qué incoterm trabajas hoy y hacia qué puerto de destino. También pedimos peso bruto por bulto, tipo de empaque y si la mercancía requiere temperatura controlada. Sin estos datos, cualquier estimado de flete marítimo queda en el aire.
Día 4 al 7: consolidación y reserva
Si tu carga no llena un contenedor completo, la agrupamos con otros embarques compatibles. Se reserva espacio en el buque y se confirma la ventana de recepción en almacén. Aquí ya se conoce la naviera, el puerto de salida (Manzanillo o Veracruz) y la semana estimada de zarpe.
Día 8 al 12: documentación y despacho
Se emite el BL, se prepara el certificado de origen y se entrega el expediente al agente aduanal. La clasificación arancelaria se revisa antes de que el contenedor llegue al recinto, porque un error ahí detiene el despacho varios días y genera almacenaje.
Día 13 en adelante: seguimiento y aviso
Cuando el contenedor sale del puerto, el cliente recibe aviso por WhatsApp con número de BL, buque y fecha estimada de arribo. A partir de ahí el seguimiento es semanal hasta que la carga se entrega en destino o queda en almacenaje temporal si el consignatario lo pide.